Seminario realizado por INIA Quilamapu en Chillán reunió a productores y asesores para conocer avances en nutrición, manejo de plagas y enfermedades, y fisiología del cultivo de una especie frutal que ha experimentado un crecimiento explosivo en los últimos años, con una superficie estimada en 64 mil las hectáreas plantadas para este 2026.
Más de un centenar de productores y asesores técnicos del sector avellanero se congregaron en el auditorio del Instituto de Investigaciones Agropecuarias, INIA, en Chillán, para participar en el seminario “Avances en el manejo del cultivo del avellano europeo”. La instancia fue propiciada para dar a conocer los principales avances de investigación en áreas relevantes para mantener o incrementar la producción de este preciado fruto, destinado a la industria chocolatera internacional.
La actividad fue inaugurada por el director regional de INIA Quilamapu, Rodrigo Avilés, quien resaltó el aporte constante del instituto en el desarrollo del avellano europeo, desde fines de la década del 1990. “Desde distintas áreas de nuestro quehacer de investigación, INIA ha potenciado el crecimiento de este cultivo con la generación y transferencia de conocimientos que ayudaron a establecer huertos en el centro sur”, afirmó el directivo, tras lo cual refrendó el compromiso de mantener en el tiempo el trabajo colaborativo entre INIA y el sector agrícola regional y nacional.
En tanto, el investigador en fertilidad de suelos de INIA Quilamapu y coordinador del seminario, Juan Hirzel, detalló que la jornada tuvo por finalidad transferir a los productores información científica desarrollada por INIA en áreas estratégicas como la fertilización, manejo de suelos, control de plagas y enfermedades, además de aspectos fisiológicos relacionados con el rendimiento de los huertos.
Según indicó, el cultivo ha experimentado una importante evolución comercial en los últimos 27 o 28 años gracias a la incorporación de nuevas variedades, cambios en los sistemas de plantación, en el tamaño de las plantas y en una mejor comprensión de factores como el manejo de la luz en los huertos, el manejo largo de los brotes, la poda y la regulación de la carga productiva. “La respuesta e interés de los asistentes por este seminario nos deja contentos porque significa que el trabajo que está haciendo INIA es de mucho interés para nuestra comunidad”, recalcó Hirzel.
Producción más eficiente y sustentable
El especialista en fertilización subrayó que en la actualidad “ya no todo pasa por los fertilizantes, hay muchos compuestos adicionales como los bioestimulantes”. Indicó también que se mostraron antecedentes científicos de análisis y diagnóstico nutricional del cultivo “que no existen en otros países y que han sido generados por INIA en Chile”. Añadió que también se entregaron recomendaciones para definir programas de fertilización basados en análisis de suelo y que se abordó el uso de enmiendas orgánicas y calcáreas para mantener condiciones adecuadas de acidez y disponibilidad de nutrientes. En cuanto al manejo de insectos, precisó que “cada vez hay más controladores biológicos y técnicas combinadas que permiten ir reduciendo el uso de pesticidas e incorporar otro tipo de herramientas de carácter más natural o biológico”.
Desafíos sanitarios
En lo concerniente a las principales enfermedades que afectan los huertos de avellanos europeos, la fitopatóloga de INIA Quilamapu, Daina Grinbergs, detalló que hongos como el Chondrostereum purpureum o “Plateado de los frutales” pueden provocar importantes pérdidas productivas. Como ejemplo, citó el caso de un huerto de la variedad Lewis en 2019, que tuvo una caída de rendimiento en plantas afectadas de hasta 65 %, lo que correspondió a 3,8 toneladas por hectárea y una merma económica de 2 mil 400 dólares por cada hectárea.
Frente a este escenario, la experta enfatizó que “la prevención es la principal estrategia para controlar hongos de la madera en avellano”. Entre las medidas recomendadas mencionó el uso de plantas sanas al establecer los huertos, evitar podas en períodos de alto riesgo de infección —como el que transcurre después de días de lluvia con temperaturas moderadas— y eliminar oportunamente restos de poda o material leñoso infectado.
Por su parte, el especialista en avellano europeo y consultor privado, Kristopher Ogass, expuso sobre la importancia de mantener el equilibrio entre el crecimiento vegetativo y reproductivo en huertos adultos. Agregó que el conocimiento de la fisiología del cultivo resulta clave para optimizar procesos como la inducción floral, la cuaja y la poda. “El desafío es generar estructuras productivas capaces de sostener altos rendimientos de manera estable en el tiempo”, indicó. Asimismo, recalcó la importancia de mantener una adecuada condición física del suelo, favorecer la actividad microbiológica y evitar prácticas de sobrefertilización.
En tanto, el entomólogo e investigador de INIA Quilamapu, Luis Devotto, analizó los desafíos asociados al manejo de plagas en un cultivo de explosiva expansión territorial. Señaló que el crecimiento de la superficie plantada hacia diferentes áreas geográficas, ha provocado brechas de conocimiento respecto de las plagas que lo afectan, favoreciendo una alta dependencia de la aplicación de insecticidas. “Este frutal está en una etapa muy inicial de manejo integrado”, enfatizó.
En otro aspecto, Devotto se refirió también a las implicancias de Ley Apícola, cuya plena implementación podría impulsar cambios profundos en las prácticas de control de plagas de la agricultura en general y, por cierto, de los productores de avellano europeo.