La imputada fue formalizada por 21 delitos y, según la Fiscalía, integraba una organización que operaba en varias regiones utilizando cheques sin fondos para apropiarse de vehículos.
Una verdadera red delictual dedicada a engañar a vendedores y compradores de vehículos en distintas regiones del país quedó al descubierto tras la formalización de una de sus integrantes, quien fue enviada a prisión preventiva por orden del Juzgado de Garantía de Chillán.
Se trata de Úrsula Astete San Martín, imputada por 21 delitos de estafa reiterada, uso malicioso de instrumento privado mercantil y asociación delictiva, en una investigación liderada por la Fiscalía de Chillán junto a la Brigada de Delitos Económicos (Bridec) de la PDI Metropolitana.
Según expuso en audiencia la fiscal (s) Valentina Hormazábal, la banda operaba con un mecanismo tan simple como fraudulento: contactaban a vendedores de vehículos, simulaban compras y pagaban con cheques sin fondos, robados o de cuentas cerradas. Luego, revendían esos mismos automóviles a nuevas víctimas, quienes pagaban en efectivo creyendo estar frente a una transacción legítima.
El esquema delictual se replicó en diversas ciudades del país, entre ellas Chillán, Ovalle, Talca, San Javier, Valdivia y distintas comunas de la Región Metropolitana, donde al menos seis imputados cumplían roles definidos para concretar las estafas.
Para el Ministerio Público, la imputada representa un peligro para la seguridad de la sociedad y para el éxito de la investigación, argumento que fue acogido por el tribunal al decretar la medida cautelar más gravosa.
Tras la audiencia, la mujer fue trasladada hasta la cárcel de Temuco, ciudad donde mantiene residencia, mientras se desarrolla la investigación, que tendrá un plazo de tres meses.
El caso deja en evidencia el alto nivel de organización de estas bandas y la vulnerabilidad del mercado informal de compra y venta de vehículos, donde decenas de víctimas han resultado afectadas por este tipo de delitos.